Verde que te quiero verde (sustentabilidad versus rentabilidad)


Épocas de crisis mundial, incremento en los precios de alimentos en escala global, faltante de combustible, caos habitacional y polución a gran escala. Ese es nuestro panorama, nuestro mundo actual. ¿Estamos en presencia de un cambio mundial? ¿Seremos espectadores de un acontecimiento de la magnitud de la revolución industrial o francesa?

Mas allá del delirio de mi imaginación y de todas mis hipótesis estrambóticas, lo que si es seguro que lo “sustentable” es lo que se viene. Una onda verde esta invadiendo Europa, las ferias, los diseñadores y hasta las carreras universitarias apuntan a lo verde, a que todo sea reutilizable, menos contaminante y que se evite el uso de hidrocarburos, agua y otros recursos en proceso de extinción.

Este vuelque hacia lo ecológico, nos muestra dos caras. En específico las de las empresas que están obligadas (por falta de recurso o por ganar nichos de mercado) en realizar tecnologías sustentables, pero así mismo seguir ganado lo mismo o más. En las épocas pasadas y con el surgimiento de la cultura de consumo las empresas realizaban productos con una vida útil relativamente corta: ejemplo una video, un lavarropas, se le podía calcular unos 5 a 9 años de vida como máximo, eso sin contar el costo de repuesto a lo largo de esos años que en muchos casos llevaban a comprar un artefacto nuevo.

Con la era verde este sistema de producción es trastocado ¿ que es conveniente: fabricar de una manera irresponsable para que el consumo no descienda o buscar en la sustentabilidad una rentabilidad a base de productos mas caros pero mucho mas duraderos y menos perjudiciales al entorno?

La respuesta no está en mis manos, ni en las de nadie, creo en particular que el avance de esta nueva era dará por si sola las respuestas a las empresas.

En fin entrando en tema tomé como ejemplo a la cocina de hogar, leyendo un articulo en la DNI 3 de clarín “un futuro verde para la cocina”, el cual me pareció sumamente interesante, el enfoque que se le dan. Un producto totalmente sistémico, una cocina interrelacionada donde el agua usada en la bacha, es reutilizada en el lava vajillas (12 platos lavados a mano 100 litros de agua, en lava vajilla 13 a 16 litros, con este sistema de cocinas seria nulo), donde el agua caliente es suministrada gracias al calor del motor de la heladera, donde todo esta interrelacionado y pensado para la menor utilización de engría y agua.

Pensar en mi primer cocina “volcán” que duro mas de los años de vida que poseo yo (22), que paso de mi abuela a mi madre y de ella a mí. A tener una nueva cocina “Domec” de solo 2 años de uso la cual posee un diseño hide tech pero que posee un pensamiento de descarte rápido: las perillas son de platico (muy malo) que con el calor empiezan a derretirse (no es el caso exacto de la mía, pero es algo que se ve en este tipo de cocinas) que con el tiempo el acero empieza a deteriorase, y que finalmente un repuesto cuesta mas que 5 cuotas de la misma cocina. ¿Pasaré a tener una cocina verde que durará 30 años y contaminará menos de lo que contamina la planta Repsol YPF (a dos cuadras de mi casa) en media hora?

Les dejo dos páginas relacionadas:

http://www.kontrastblog.com/2008/01/25/brandt-aion-kitchen-of-the-future/

http://sepiensa.org.mx/contenidos/2007/l_susten/susten1.html

http://www.treehugger.com/files/2008/03/kitchen-design-whirlpool.php

2 comentarios:

Leandro dijo...

Muy interesante la entrda. Creo que, nosotros como diseñadores tenemos la real responsabilidad no sólo del "lapso de vida de un producto" sino del "ciclo de vida de un producto". Hay que pensar el diseño desde al antes el durante y el después, y la enseñanza del diseño debería enfocarse en esa dirección. Es una opinión personal. Muy muy bueno el blog. Gracias por los comentarios en el mío.

DI Buena Onda dijo...

esta faltando www.dibuenaonda.blogspot.com en tu lista de links...pasa y miranos! ;)