jueves 3 de julio de 2008

Somos futuros diseñadores argentinos, ¿diseñamos, proyectamos y pensamos en Argentina?


Volviendo un poco a la primer entrada del blog (Nuestra situación como futuros diseñadores) y después de leer varios artículos, libros, etc. que tratan de la identidad del diseño, de lo que el diseño Latinoamericano puede brindar y puntualmente de cómo es el diseño actual en la Argentina. Me pareció interesante tocar el tema de cómo nos vemos nosotros mismos diseñando en la argentina.
¿Qué es lo primero que se nos viene a la mente cuando pensamos en diseño argentino?, enseguida aparecerá, entre esas cosas que giran en nuestro conciente, estará el cuero, el campo, todo lo que nos representa o que creemos que nos representa. ¿Pero realmente tomamos o debemos tomar esas cosas para “diseñar argentinamente”?
Creo y en realidad afirmo, que el diseño argentino posee rasgos únicos en el mundo y no lo digo yo, lo dicen los de afuera, los que nos miran con otros ojos. Los que van a la puro diseño y ven producción argentina muy innovadora y con gran perspectiva hacia el futuro, pero que a pesar de eso le falta calidad, le falta acabado. Nos dirigimos hacia lo artesanal, lo hecho a mano, lo que posee un generador de índole profesional del diseño pero que su producto no proviene de la industrial. Los dicen los grandes inversores brasileros que vienen a nuestras ferias a ver innovación, pero ¿no calidad?, los dicen los norteamericanos y lo afirma Gui Bonsiepe en su última visita a La Plata: “…en Latinoamérica los objetos diseñados están frecuentemente ligados al sector del microambiente de la vivienda decorada, y éste es un segmento muy reducido para el diseño de productos…”
Siguiendo con el párrafo anterior se ha leído mucho en estos últimos meses sobre La semana del diseño en Milán, pero rescato una sola nota de la revista 90+10 realizada por salvador Malenchini, diseñador industrial graduado en la UBA y enviado a Milán para cubrir el evento. El cual al final del paseo que todos los medios de diseños hicieron sobre la feria, nos trasfiere una opinión sobre lo que siente a su regreso a la Argentina.
Él explica en un par de líneas que realmente no hay que envidiarle nada al primer mundo, y que a pesar de todos los contratiempos, la educación local es realmente muy buena. Pero le preocupa la distancia enorme que hay entre nosotros y ellos (países del norte) en cuanto a la calidad, en la terminación y el detalle. Y no hecha la culpa exactamente a los diseñadores, si no al sistema en general. La obtención de un proveedor que cumpla en tiempo y forma, muchas veces en nuestro país se vuelve una odisea.
Nosotros como estudiantes tenemos un mínimo conocimiento de esta situación ya sea por entregas, piezas mecanizadas que necesitamos, la manito que a veces nos da un herrero y notamos la falta de compromiso y puntualidad de los mismos. Otro factor y este me parece que es el más relevante para está nota es la del refrán “zapatero a tu zapato”. Refiriéndose a la falta de oficio que existe acá. Explica: “hay mucho restorán temático o fashion, pero no encuentro un restorán “fashion” que me sirva el mejor bife doble a caballo” tomando esta frase por el lado del diseño seria: que recuperemos lo nuestro y explotémoslo!!
Tenemos las ideas, tenemos los recursos (deficientes pero en fin los tenemos), nos falta confianza y perfeccionamiento. No es necesario estudiar agronomía para volver a la tierra de uno o para devolverle a ella los que nos dio.
Podemos y debemos hacer diseño desde nuestras regiones y transmitir al mundo lo que ella nos dio y nos da. Como lo hicieron los grandes de occidente Walter Groppius, Le Corbusier, George Nelson, Charles Eames, y la lista es infinita. Y como lo están haciendo muchos latinoamericanos: Alejandra Rumich, Alejandro Sarmiento, Christian Ullmann. Que toman materiales autóctonos, maderas, desechos, elementos de la naturaleza, y los llevan al diseño de manera tal, de devolver algo a la comunidad misma. Esto es trasgredir el diseño y como dice Alessi “No hay diseño sin transgresión”.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola la verdad es que siempre que me llega el correo de que hay algo nuevo aqui entro a leer y siempre encuentro cosas interesantes, segui asi!! a mi tambien me gusta D.I per I de indumentaria. Mari

Thunderfire dijo...

Me encantó este artículo!!
Hace muchísimo que no pasaba por el blog, pero ahora que ando de vacaciones me pongo las pilas con el mío incluso que anda abandonado jajaja

La verdad que sería bueno que como futuros diseñadores nos vayamos planteando esto de: pensar en el diseño de argentina. No sé, lejos de la silla BKF, deberíamos hacerle saber al mundo que argentina tiene tanto buenos diseñadores como buenos diseños. Como dice el artículo, "tenemos que creer en nosotros". Si no creemos en nuestro potencial, los demás tampoco lo harán. Quizás desde mi corta experiencia no puedo opinar mucho ni aportar nada al tema, como chicos que a lo mejor están trabajando o se lo vienen planteando desde hace rato. Argentina tiene muchos recursos, el problema radica, en mi opinión en la falta de información. Podríamos aportar desde el diseño una herramienta para que, por ejemplo, aquellas personas de muy bajos recursos, aprendan técnicas, procesos, etc, para elaborar productos, que si bien serán artesanales, sacarían a las personas de la esclavitud de sentirse inaptos o degradados por los demás.

De nuevo, grosso artículo, especial para hacer una investigación más a fondo o incluso una tesis!

saludos!

ale

fdr dijo...

estuve ojeando sus blogs d.i., estan muy bonitos,

a esta hora probablemente no pueda apreciarlos del todo bien, pero volveré a repasarlos mañana,

besote,

fedr.